

Viendo que se acababan las vacaciones y que lo único que habíamos hecho era estar en una especie de parque temático de la construcción, nos fuimos a pasar la tarde a la PLAYA.
Al principio, tengo que reconocer que la arena me daba un poco de cosilla, cuando tocaba mis pies descalzos, pero al final acabé rebozada de arriba a abajo y la verdad es que me gustó.