
Pues resulta que, una vez al año, la gente se atreve a salir a la calle vestidos con unas pintas que ni te imaginas… no sé si el disfraz que escogen tiene algo que ver con su personalidad, ya lo investigaré cuando sea mayor…
Y aquí estoy yo vestida de … conejito de peluche de color rosa!!
Y ¿Por qué de conejito? pues hay diferentes versiones:
Iaia – Con este par de dientes no podía ir de otra cosa.
Mamá – Hay que pensar en un disfraz calentito, que no estamos en los carnavales brasileños.
Papá – Pues con lo que esta niña se mueve ríete tú del conejito de Duracell…
Después de maquillarme, que fué toda una odisea, nos fuimos al cole de mis primas Sara y Núria (rey de espadas de la baraja y pirata ) donde había una fiesta, por todo lo grande, con un montón de niños y con mis «tiets» favoritos que, por cierto, no estaban disfrazados …


