


Feliz 2005! Esta es la primera vez que celebro un fin de año y, como es costumbre comerse 12 uvas con las campañadas, yo hice una adaptación libre: me preparé doce trocitos de oliva. El único problema fué contenerme delante de las olivas hasta las campanadas; lo reconozco, aún no habían sonado los cuartos y ya no me quedaban olivas en el plato.